Jan
3

Mi espejismo (…o ‘Supersticiencia II’)

La primera gran virtud del hombre fue la duda, y el primer gran defecto la fe.
Carl Sagan

El mundo debe aniquilar y olvidar el legado de Paulo Coelho;
ese daño tan irreparable al sentido común debe ser reparado.

cabezaBomba

Tengo una visión. En mi visión del mundo no existen valores ni entidades no-físicas (metafísicas). El mundo que experimentamos, si efectivamente existe, es un mundo positivista y fenomenológico. En mi visión, gran parte de todo lo que sentimos y experimentamos como personas es un espejismo que en poco se parece a la ‘Realidad’.

Estoy convencido de que casi absolutamente todas nuestras creencias, recuerdos, emociones, intuiciones espirituales, sentimientos, convicciones morales, impulsos sociales, convenciones culturales e incluso las palabras y el lenguaje… son todos ellos espejismos, sinapsis, creaciones virtuales que tienen sentido únicamente en el contexto de la alucinación constante que es nuestra consciencia. Grandes espejimos neuronales conocidos por todos son conceptos como Dios, la Justicia, el Bien, el Mal… Son no-realidades que cumplen una u otra funcion social o adaptativa (evolutiva). Pero hay muchos otros espejismos que componen, a modo de collage ficcional, el espejismo global que es nuestra consciencia: tales como el libre albedrío, el concepto de felicidad, amor y amistad, y muchos otros. A todos ellos les otorgamos un valor muy distinto al que tienen realmente, si es que existe una contrapartida real para muchos de ellos.

La Belleza, el Alma, la Democracia… la idea de Dios, la Justicia, el Bien, el Mal… el valor del dinero, del estatus social, del poder, de la raza, del sexo, del Amor… todos ellos, “cajones” en el armario de nuestra mente donde creamos criaturas a base de estímulos de experiencia que, de otro modo, no tienen sentido alguno para nosotros.

El cerebro se ha especializado (=complicado) tremendamente en su lucha por la supervivencia, en su necesidad de replicación del código genético y el mantenimiento de la especie; sus necesidades, ansiedades, su capacidad de proyección, imaginación y abstracción (tanto individual como social), son mucho más sofisticados que los de cualquier otro animal, y tal intensidad generada en nuestro interior nos supera y nos parece real.

El resultado de todo esto es un intrincado e inescrutable mundo mental, un sistema de sensaciones y una serie de valores convencionales asociados a las mismas, valores que damos por reales a pies juntillas porque los sentimos en nuestras carnes pero que no tienen entidad alguna más allá de la información eléctrica (aunque en realidad todo ocurra a nivel molecular a través de neurotransmisores) y la red neuronal de las que están compuestos, como mapas variables de información (ver ‘Connectome‘). Vivir es auto-engañarse y creerse el espejismo codificado en esa intrincada red, en ese entramado virtual interno; es creer a pies juntillas la ensalada ficticia que nuestro cerebro elabora a partir de los ingredientes (datos reales) que nos entregan los cinco sentidos… y disfrutar con ello.

Creer y disfrutar, como el niño que, durante su infancia, se cree todos los cuentos y fábulas como si fuesen reales, y que elabora un mundo fantástico lleno de amigos invisibles que bien puede parecerse a las explicaciones míticas de los supersticiosos o seguidores de lo místico/religioso, de igual modo el cerebro adulto no termina —desgraciadamente, a pesar del arduo camino que supone la maduración personal hacia la realidad y la lógica— no termina, digo, de librarse de figuraciones, apariciones y mitos mentales que expliquen o le den valor a las extrañas y absurdas cosas que hacemos día a día.

Mi visión consiste en saber que todo lo que experimentamos como consciencia es una ficción, una alucinación neuronal que excita nuestro cerebro. He llegado a dicha conclusión/visión usando la lógica y la razón, del mismo modo que aprendimos que los colores no existen como tal, sino que sin (de nuevo) ficciones inducidas por nuestra propia estructura neuronal, y que bien pueden ser distintos para cada uno — y no hay manera de saberlo nunca. Tan solo podemos fiarnos de lo que todos nosotros, sin excepción, podemos compartir usando la razón y la lógica y llegar al consenso de que, en efecto, ciertas cosas, ciertos fenómenos, existen en nuestro entorno, fuera de nosotros. No son como las vemos o intuimos, pero podemos crear algo con ellas. Las matemáticas, por ejemplo, nos unen maravillosamente a todos en algo en lo que podemos estar de acuerdo unánimemente. Otras cosas basadas en la opinión o los sentimientos, intuiciones, ‘sensaciones’, son sin duda engaños de nuestra mente. Toda espiritualidad, todo valor, toda moral, todo misticismo, no son más que engaños que cada uno percibimos de una forma totalmente distinta.

No propongo abandonarnos al nihilismo que todo esto supone de forma evidente e innegable. Efectivamente, mi propuesta implica que el universo y la realidad, de tener algún sentido, no es un sentido que desde luego nosotros podamos entender. Más bien se diría que no existe un sentido propiamente dicho; quizá lo más parecido a una fuerza que lo mueva todo sea la selección natural y la evolución, motivo de ser del funcionamiento de nuestro cerebro descrito antes. Pero no tenemos manera de cancelar ninguna posibilidad; como digo, nuestros sentidos son cinco y a cinco están limitados nuestros canales de contacto con el exterior unívoco. Fácilmente podrá ver el lector que en este momento nos estamos dejando llevar por el más gigantesco espejismo, esa fascinante herramienta de estructurar la realidad que tiene nuestra mente: la ‘Verdad’. Quiero aquí destruir totalmente dicho concepto, y reemplazarlo por ‘Realidad’, mucho más creíble y auténtico, y desde luego, mucho menos manipulable, mucho menos diseñado para el mundo de la interpretación, la moralidad, la subjetividad. No existe la “verdad”, ni nos podemos entregar al nihilismo (nuestra propia naturaleza nos exige no hacerlo, nos imposibilita a ser auténticamente nihilistas al 100%); quedémonos con la posibilidad de una Realidad alcanzable hasta cierto punto y hasta cierto punto compartida, que nos permita avanzar en la medicina y la tecnología, y también con la presencia constante del engañoso, hipnótico e irrezachable Espejismo que nos empuja y manipula y define nuestras humanas vidas, nuestra sociedad y los comportamientos indescriptiblemente bizarros de la especie humana.

Ya hablamos en su momento de la Supersticiencia, los lectores habituales lo recordarán. No quiero que mi propuesta sea, como digo, la de una incapacidad irrevocable de que nuestras vidas ‘sean’ algo. Todo lo contrario, propongo creernos nuestro espejismo, cada uno el suyo, sabiendo que es una ficción, un cuento, una narración mental sin correspondencia en el mundo ni en los demás, pero que nos lo creemos como el niño cree en los fantasmas, del modo en que creemos que es real lo que nos cuenta una novela de ciencia-ficción, mirando nuestra vida desde dentro y no desde fuera.

Mirar la vida desde dentro es vivir un espejismo;
mirarla desde fuera es sufrir una visión.

cabezaBomba

Esta visión de la que hablo, en efecto, no es en sí misma un espejismo, porque es inferida a partir de razonamientos compartidos por todos; los hallazgos científicos, los razonamientos de la lógica y los constantes ridículos a que son constantemente expuestos otros acercamientos de la realidad son innumerables, si bien incapaces de convencer a las masas a lo largo de los siglos. No hay nada como una buena visión para derrocar a un maléfico espejismo. Como los promulgados por Paulo Coelho. Porque, efectivamente, hay espejismos nefastos: los que contradicen la Realidad compartida, lo único que nos une. No hay nada peor que renegar del único instrumento que se nos ha dado de entrar en contacto con la realidad, por muy limitado que sea.

Ciertamente, la ciencia no puede explicarlo todo ni arreglarlo todo. Soy el primero que sospecha de todo dogmatismo cientificista, debido precisamente a que considero la ciencia totalmente limitada por nuestras propias limitaciones ontológicas y de percepción e inteligencia. Tampoco deseo que el ser humano se convierta en una raza de seres puramente lógicos y desprovisto de valores. Abogo por la mentira que despierta pasiones, mentiras, amores y guerras, sangre y fuego por los más absurdos e indefendibles motivos. Adoro la capacidad LITERARIA del cerebro humano de convertir la realidad en una ficción, una narración alucinada a partir de impulsos obtenidos con terminaciones orgánicas, aunque estén constituidas de ínfimos rangos de percepción en una realidad infinitamente más compleja de lo que la más avanzada religión o dogma espiritual pueda jamás intentar acompasar en biblias o excusas basadas en la inescrutabilidad de lo sublime o los más sugerentes “misterios” que deseen inventarse. Todos ellos son espejismos recreados en las mentes de gurús tan auto-engañados como lo estamos tú y yo.

Edito: Una lectura recomendada y relacionada con todo esto sería, sin lugar a dudas, El Inmoralista, de André Gide, una obra introspectiva y pseudo-autobiográfica de una importancia literaria tal que podría entrar, si por mí fuese, en lo que Harold Bloom llamaba “el Canon Occidental“. Os haréis un gran favor leyéndola. A mí me cambió el modo de pensar, y no muchas obras consiguen tal cosa.

  • http://doingmyway,blogspot.com Javi “ontheroad”

    Siempre he dicho que no hay como pasarse una noche observando las estrellas con detenimiento, para darse cuenta de la poca lógica que tiene nuestra sociedad política y de valores.

    Nos damos demasiada importancia a nivel universal. La vida tiene que tener un porqué, un motivo, pero luego no somos capaces de caminar fuera del estricto formato autoimpuesto de reglas, hipocresía, y tratados de buenas maneras, supongo que creados la mayoría con un sentido de convivencia, pero que nos limitan a veces a nivel personal.
    Incluso para los que alimentar las reglas de éste juego les reporta un beneficio palpable en forma de dinero, éste no es a su vez nada más que otro engaño al que, mientras permanecemos dentro de ésta mentira como tú llamas, tendemos a dar un valor absoluto.

    Creo que es interesante ser capaz de abstraerse por momentos de esa “mentira”, y utilizar nuestra capacidad de raciocinio para avanzar por nuestra cuenta en el inexplorado universo de esa realidad que nos negamos a ver.

    ¡Feliz comienzo del nuevo calendario, Alex!

    • http://www.cabezabomba.com Alex Onôv

      Vaya, alguien ha sobrevivido al ladrillo de este post!!! Por tu comentario, parece que has entendido perfectamente a lo que me refiero. Me gusta, además, que veas cómo hay gente que por dinero alimenta este sistema de espejismos, pero es peor aún que lo hagan para engañar y manipular a los crédulos/inocentes. A eso me refiero con lo de “Supersticiencia”.
      Lo dicho, gracias por tu aporte, y… Feliz Año para tí también, Javi!!!

  • http://doingmyway.blogspot.com Javi “ontheroad”

    Gracias a tí por la entrada.

    Por cierto, el enlace del vídeo de Seung es tremendo.

    Lo curioso es que cuando le hablas a la gente de éste tipo de conceptos, los creyentes te tachan de infiel, los “adoradores del poder” de anarquista, etc… en cuanto hablas de la inexistencia del bien y del mal, algunos se llevan las manos a la cabeza.
    Es como dices tú el miedo a perder su ilusión, lo mismo que el niño que no se quiere despedir de su amigo imaginario, lo que les mantiene atados, felices con su “mentira”.

    Profundizar en éste tema no tiene porqué ser negativista, es solo la apertura de una ventana a un mundo de posibilidades, a un mundo real sin las limitaciones creadas durante siglos.
    No he tenido oportunidad de ver “Canino” todavía, pero por lo que comentabas, parecía ir encaminada en ese sentido, interesante.

    Por otro lado, disfruto observando a veces el lado pragmático-físico del sentido del arte.
    Mientras algunos se empeñan en hablar de musas e inspiraciones, yo creo que es más la sobreexcitación de nuestros sentidos lo que lo hace atractivo y necesario para el ser humano, el arte es una droga neuronal de la que soy totalmente adicto, lo reconozco.
    La música y las matemáticas son primas hermanas, por sus patrones, por sus estructuras, a pesar de que el factor humano aporta esas imperfecciones que le dan vida a una obra, igual que con la pintura con sus repeticiones, sus gradiantes.
    Ese vínculo entre arte y “realidad” relacionado con las matemáticas, es lo que hace que sea tan universal, tan fuera de nuestro concepto cerrado de sociedad.

    Me voy a por otro café…

    ¡Un abrazo!

    • http://www.cabezabomba.com Alex Onôv

      Estoy al 100% de acuerdo, Javi. Este tipo de cosas son ‘antisociales’ en el sentido de que a mucha gente se le rompe los esquemas si te oyen. Incluso gente muy, muy inteligente para muchas cosas, no parecen capaces de “salirse” por un momento del teatro que hay montado, de mirar desde fuera.
      DEBES ver “Canino”. Te obligo, te CONMINO a hacerlo, en menos de 48 horas. Ya estás tardando. Vas a redescubrir el cine.
      Me gusta también eso del lado físico del arte. Para mí se trata de lo mismo: una droga sensorial, que engancha. Se puede considerar la misma realidad como arte, o al menos apreciarla como tal, un arte espontáneo que recreamos en la mente. Muy buena idea, me gusta. La música tendría esa capacidad, como dices, de aludir a nuestro lado matemático, rompiendo en ocasiones las expectaciones o predicciones rítmicas o melódicas y estableciendo irregularidades muy humanas.
      Me ha encantado tu comentario, en serio, me encanta ser entendido con este tipo de posts que, al publicarlos, sé que muchos considerarán ladrillos intragables, pero que son realmente importantes para mí.
      Un abrazo, jefe.
      Alex.

  • pana

    Mmmm.., me parece haber visto un lindo postmoderno..

    besos, cuellín

    • http://www.cabezabomba.com Alex Onôv

      jajaja!!, es que aquellas asignaturas que hicimos en la Universidad de Copenague me llegaron al alma… que si Romanticismo deconstructivo, que si William Blake desde la perspectiva postmoderna… Madre de Diox… con lo católico que era yo antes XD

  • Merche

    ¡¡ Me gusta mucho leer lo que escribes !! me gustan estos ” ladrillos “, pero, confieso, me es tremendamente difícil entenderte algunas veces.
    Es verdad, creo, qué vivimos, muchos de nosotros, dentro de una mentirilla, pero ¿ qué podemos hacer para salir de aquí ?, se me ocurre, qué, de momento seguiré leyendo lo que escribes y entendiendo poco a poco.

    Un saludo.

    • http://www.cabezabomba.com Alex Onôv

      Hola Merche, la verdad es que la culpa es mía porque a veces simplemente quiero soltar lo que estoy pensando en el momento y, para no perder el hilo, lo suelto todo de una vez y no hago mucha corrección gramatical posterior. De modo que gracias por leer a pesar de todo.
      La verdad es que el tema del post es que no se puede salir del espejismo, pero date cuenta que lo que también pienso es que vivir el espejismo merece la pena mientras no sea una negación de cosas que todo el mundo puede compartir y que pueden servir para construir una convivencia mejor a partir de ellas.
      Gracias de nuevo por tus visitas habituales Merche, un beso!

  • Merche

    Tienes toda la razón, hay que vivir en el espejismo, pero para salir de él poco a poco y vivir la realidad.

    No es culpa tuya. Y me viene de perlas, no veas lo bien que busco en el diccionario. Jajaja….gracias por tú comprensión.

    Un beso.

Temas del blog

FilmBunker.NET

FilmBunker.NET logo

Microblogging

ESTOY LEYENDO...

Follow

Get every new post delivered to your Inbox

Join other followers: