10
Estambul y Kuala Lumpur (Asia I)
¡Asia!
Puedo decir que es mi “primera vez” en el continente. Ya pisé Africa en su día, y hoy le toca al lado opuesto del planeta, donde las costumbres y usos de las gentes son tan diferentes a nuestro occidente. He de decir que es un placer viajar por estos lares, tras el monotema estadounidense — que tanto me gusta, pero del que me había cansado de escribir.
Y después de visitar Estambul, declaro a Madrid, oficialmente, Ciudad Cadáver. El futuro está en ciudades como la turca, en las vías de un evidente desarrollo, en la mezcolanza de europeísmos aperturistas, orientalismos vivificadores, fiesta sin fin, negocio sin límites, barroquismo cultural. Aquí la gente vive en la calle, la juventud campa a sus anchas, la cultura es efervescente y ubícua, hay intensa actividad urbana. Cautivadora, mediterránea y asiática, plagada de gatos, mezquitas con torres como cohetes, músicos tradicionales y niños buscavidas por la calle a medianoche, Estambul me ha llegado.
La segunda escala era Ammam, Jordania. El capitán de la Royal Jordanian, tras dar el mensaje de bienvenida por megafonía una vez embarcado el pasaje, ha declamado una aliterada oración a Alá con tono trascendental, serio y, al mismo tiempo, tierno. Nos damos rápidamente cuenta de que estamos en los dominios del Islam: En el mapa del mundo de la revista de a bordo, aparecen los nombres de todos los países… excepto de uno.
Al llegar al aeropuerto de Kuala Lumpur tras una breve parada en Bangkok, y una vez más (maldito sea el azar) me toca pasar un rato en la oficina de inmigración; al oficial no le convencía el estado de mi pasaporte. Sin embargo, mejor que en Chicago, eso sí. Estos lugares, semivacíos y como en espera, son encruzijadas dimensionales, grises, fluorescentes, ojerosos. Las funcionarias llevan el pelo tapado completamente con un pañuelo negro, lo cual, en combinación con el masculino uniforme, produce sensaciones encontradas. Casi todo el personal de inmigración son mujeres. Los militares dan bastante respeto… o miedo, quizá. A pesar de todo, de cuando en cuando surge una sonrisa. Todo va bien.
Kuala Lumpur está a 70 kilómetros de su aeropuerto. Vamos en un autobús cuyas ventanas tienen el cortinaje como si fuese una casa; con lazo y visillo. Me costaba localizar al conductor con la mirada, hasta que he caído en que aquí se conduce por la derecha. No en vano, el país fue ocupado por los británicos, entre muchos otros. Suenan ‘It’s my life’ y ‘Billie Jean’; no puedo dejar de pensar que la música occidental es ridícula en un entorno tan serio. Al fin y al cabo, esto se aproxima mucho al tercer mundo. Pero tengo ganas de llegar al hotel. Han sido 14 o 15 horas de trayecto y necesito dormir.
Jet-lag, Hostal, lavabo mugriento. Kuala Lumpur en gigante, un basurero gigante. Una ciudad fea, llena de tenderetes y comercios itinerantes, carritos, motos, basura, basura… El canal que cruza la ciudad es un vertedero de agua marrón. Si levantas la mirada, al ver los rascacielos, modernos, dorados, cromados, coronados por las torres Petronas, parece que estás en otra ciudad, en una ciudad totalmente distinta. A nivel de calle, todo son restos. Musualmanas de estricto burka se mezclan con hinduistas serios y oscuros de pelo blanco, con jovenes variopintos y otra decena de culturas fusionadas en la masa; los chinos son omnipresentes (tambien colonizaron el pais, y se quedaron) y sus negocios estan por todas partes.
Un mendigo se raspa la mugre de las uñas de los pies aprovechando el agua que cae de un desague, en medio del tráfico, el humo, la marea humana…
Kuala Lumpur se redime con lugares como las cuevas Batu (imagenes). Una estatua del Dios Murugan de casi 50 metros reina a la entrada. Su figura dorada marea cuando llegas a sus pies. Tras ella, una subida de casi 300 escalones realmente empinados que llevan a un complejo de cuevas realmente espectacular. Se cortan las respiraciones. El lugar esta plagado de monos. En el interior de las cuevas hay un templo hindu, y es aquí donde se celebra el famoso Thaipusam (ver imagenes!) al que acuden millones de personas y donde los fieles se fustigan hasta niveles dificiles de creer. Un lugar impresionante para el que no sirven palabras…
Os dejo con un par de fotos, es dificil descargarlas y cambiarles el tamano aqui. En fin, un saludo al paciente lector. Intentaremos seguir escribiendo!!
-
http://www.marcoirisinthesky.blogspot.com marcoiris
-
http://www.cabezabomba.com Alex
-
http://www.nitroglicerino.com nitroglicerino





