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Sueño 8
Paseo desnudo por mi propia casa, sintiendo el suelo frío a mis pies. Tremenda sensación de realidad, un tranquilo silencio inunda mis oídos. Estoy totalmente indiferente, es un paseo contemplativo por mi propia casa, creo que voy desnudo por el pasillo oscuro. Llego al dormitorio de mi hermano, pero allí no hay nadie. La luz de la luna es muy fuerte, así que este cuarto está muy iluminado por ella. Además, la ventana es bastante más grande que en la realidad: cuando me acerco a ella, su parte inferior me llega por las rodillas y la superior sobrepasa con creces mi cabeza. Así que allí estoy, creo que desnudo, descalzo, mirando por la ventana las estrellas, la luna y los chalets bajo ella.
Pronto comienzo a sentir odio por uno de los chalets, parece que en él vive una familia de tipos insoportables o algo así, de forma que mi aversión hace que mis puños se cierren. La tranquilidad profunda del sueño empieza a romperse y todos los ángulos rectos se vuelven ligeramente agudos y mi visión se convierte en un plano aberrante. Entonces, la casa se derruye. No sé por qué, es un chalet adosado y solo él ha sufrido daños, no ha habido explosión ni nada. Las dimensiones parecen deformadas y todo parece más amplio, más lejano, como si tuviera la visión en 360º de una mosca. Me arrepiento de haber destruido la casa con mis pensamientos. Ahora sólo quedan escombros y humo. Pronto me doy cuenta de que todo esto debe ser un sueño, y en cuanto decido que así es, me despierto. Nunca puedo seguir con un sueño si sé que es un sueño. Siempre que sucede, me despierto.



